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Ensayos sobre la recuperación del algodón reavivan al sector
Fecha: 21/08/2015

Una serie de acciones que viene llevando adelante el MAG, en las que se combinan el trabajo y el uso de la tecnologías, está reavivando el potencial de la producción del algodón en el país.


Estos pasos, que incluyen reuniones con el sector privado y productivo desde el 2013, se ven aún más reforzados por la experiencia que el Gobierno está teniendo en algunas zonas de cultivo donde se aplican metodologías renovadas, recurriendo a los sistemas de riego por goteo, el uso de semillas certificadas y cuidados intensivos de los suelos.
En muchos cultivos tradicionales, en especial donde existe resistencia a utilizar semillas modificadas, los resultados siguen estando por debajo de cualquier expectativa. Pero en las áreas donde se han aplicado el conocimiento los resultados han sido, por demás, alentadores.
El kilaje obtenido sin el uso de la tecnología está por debajo de los 2.700 kilos por hectárea, mientras que donde se aplicó la ciencia los resultados fueron contundentes: 4.300 kilos por hectárea o no menos de 4 mil en condiciones mas adversas.
El algodón ha mostrado desde el 2013 un comportamiento alcista en sus precios: alrededor de 60 dólares como promedio y 60,79 al cierre del mes de julio de este año.
Desde enero de 2015 los precios del algodón en el mercado internacional no han parado de subir y algunos productores, especialmente los que trabajan en el Chaco central con la asistencia de técnicos del MAG, ya están exportando sus fibras los mercados europeos.
El MAG viene trabajando en un proyecto auspicioso, financiado por el Gobierno del Brasil y respaldado por la Organización de las Naciones Unidas, con el objetivo de volver a introducir al algodón como rubro de renta para las familias del segmento de la Agricultura Familiar Campesina.
En este proyecto vienen trabajando varios países sudamericanos, principalmente del Mercosur, siendo el Paraguay uno de los más interesados, no solo por el futuro prometedor de este negocio sino por la experiencia pasada de haber sido el Paraguay una de las potencias mundiales en exportaciones de algodón, en la última mitad y antes de finales del siglo XX.
Los productores de la zona de La Colmena, en el Departamento Paraguarí, recuerdan estos años de gran auge donde cualquier productor obtenía de 1,7 a 5 millones de guaraníes por la venta de su producto en una sola cosecha.
¿Puede imaginarse, cualquiera, lo que eso significaba entonces, cuando el dinero tenía un alto valor frente al dólar?, recuerdan los lugareños.
Estos productores se reunieron para hablar de la posibilidad de volver a cultivar el algodón en algún momento. Aprovecharon la última visita realizada en la zona por el ministro, Jorge Gattini, para el acto de entrega de semillas de papas, durante el cual se enfatizó la necesidad del uso de los sistemas de riego por goteo, tanto para el cultivo de estos tubérculos como para el de cebollas.
La pregunta que se han planteado los productores es si es posible trasladar estos sistemas de riego a los algodonales.
Alexander Reimer, colono menonita de Loma Plata, encarna el pensamiento de los productores de La Colmena.
Utilizando semillas de algodón DeltaOPAL 402 en una superficie de 43 hectáreas, su producción en planta llega a 4,3 toneladas por hectárea, muy superior a la media nacional, que oscila entre 1.700, 2.700 y -en unos pocos lugares- 3 mil kilos por hectárea.
En estos cultivos chaqueños el uso de tecnología es la clave.
Como nunca antes, los colonos están utilizando sistemas de riego en sus algodonales, aunque –confesaron- en su zona geográfica no existen diferencias demasiadas marcadas entre la producción con riego y sin ellos.
Con la capacidad del suelo chaqueño de retener humedad y concentrar nutrientes, las semillas de algodón utilizadas por los colonos arrojan como resultados hasta 4.3 mil kilos/ hectárea con sistemas de riego y 4.0 mil kilos, sin ellos.
Para estos colonos la diferencia no es mucha y es debido a que el cultivo que ellos llevan adelante está enfocado a pequeñas superficies, no mayores a 50 hectáreas.
El ejemplo chaqueño es el aplicable en todo el país y puede significar el nuevo modelo a seguir en las fincas de los productores de la Agricultura Familiar.
La variante que analiza introducir el MAG está en lograr acercar la calidad del suelo de la región oriental a la de la región occidental y para ello el Gobierno ya cuenta con la herramienta: su programa de mejoramiento de suelos denominado Programa Nacional de Recursos Naturales (PNRN), manejado por el MAG.
El Gobierno no solo dispone de esa herramienta institucional.
También, a través de proyectos con financiación extranjera (apoyo financiero y fondos provenientes de la colocación de bonos soberanos), está llevando adelante -a través del MAG- programas de recuperación de los suelos, con el trabajo de dependencias de la cartera de Estado como el Programa de Producción de Alimentos (PPA) y la Dirección Nacional de Coordinación y Administración de Proyectos (DINCAP).
Mejorar el suelo es un proceso que –de hecho- los técnicos e ingenieros del MAG incluyen en sus agendas de trabajo. Esta preocupación es una rutina.
Los ingenieros de la Dirección de Extensión Agraria (DEAG) del MAG arrancan cualquier proceso de cultivo incluyendo el mejoramiento de suelos como punto de arranque.
La siembra directa y el uso del abono verde, como la mucuna y a los que se añade la aplicación de cal agrícola, están mejorando la capacidad productiva de los 150 mil agricultores que anualmente son asistidos por el MAG, a través de todas sus dependencias.
Este método de mejorar el suelo antes de iniciar los cultivos es el que se baraja para ser aplicado al algodón en todo el país, al que se podrán incluir el riego por goteo, la utilización de semillas de calidad y las siembras de alta densidad.
Todos estos procedimientos forman parte de los ensayos que lleva adelante el MAG y que son recopilados por los técnicos, día a día.
La experiencia de la colocación del algodón en el mercado internacional será el paso siguiente.
Reimer, el colono al que se menciona en este reportaje, está exportando su algodón a Suiza.
Los precios del “oro blanco” –demostrado está- no han bajado en los últimos años. Se han mantenido, por el contrario, en constantes tendencias alcistas o cuanto menos, estables.
En el año 2015, los precios del algodón no han sufrido tendencias contrarias al alza.
Los cuadros demuestran que la apuesta que el MAG está haciendo por este rubro no está desacertada.
La predisposición de trabajo de los agricultores, de los técnicos del Gobierno y de las empresas del sector será la que determinará, finalmente, el futuro del algodón en nuestro país.
En países vecinos como en la Argentina, donde los técnicos registran las mejores experiencias en generación de nuevas variedades, los trabajos por expandir el algodón son alentadores y también están orientados a ayudar a los agricultores a generar recursos.
Sobre la variedad convencional DeltaOpal, los científicos argentinos han generado otras nuevas resistentes: La RR ó Resistente a Roundup, la NuOpal ó Resistente a Lepidópteros y la NuOpal RR ó Resistente a Lepidópteros y al Roundup. Las resistencias citadas se refieren a ataques de plagas (plantas resistentes) como al uso de productos fitosanitarios para controlarlos (plantas no resistentes que requieran la aplicación de insecticidas).
Al igual que en nuestro país, en Argentina y principalmente en sus zonas chaqueñas, también vienen experimentando con cultivos de alta densidad. La siembra lo llevan hasta a 38 centímetros entre surcos y han determinado que utilizando las semillas DeltaOpal no convencionales se ha logrado reducir los costos de producción hasta en un 50 por ciento menos.
En el vecino país, las esperanzas en el algodón están igualmente puestas como en el nuestro.
Los trabajos por recuperar el algodón en el Paraguay están en curso y las acciones del MAG están enfocadas en ellos.


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Publicado por: DEPARTAMENTO DE COMUNICACION

Redactor: Alberto Ledesma